Zahron: composición y forma farmacéutica
Un comprimido recubierto contiene 5 mg, 10 mg, 15 mg, 20 mg, 30 mg o 40 mg de rosuvastatina en forma de sal cálcica. Seis dosis son más de las que tiene la mayoría de las estatinas, y dos de ellas, la de 15 y la de 30 mg, se ven raramente.
El medicamento puede tomarse a cualquier hora del día, con o sin alimentos. Hay otra condición que no atañe al comprimido: tanto antes de empezar el tratamiento como durante él, el paciente debe seguir una dieta destinada a reducir el colesterol.
Cómo actúa Zahron
La rosuvastatina es un inhibidor selectivo y competitivo de la HMG-CoA reductasa, la enzima que determina la velocidad de conversión de la 3-hidroxi-3-metilglutaril-coenzima A en mevalonato, precursor del colesterol. Actúa ante todo en el hígado, el órgano diana de los medicamentos que reducen el colesterol.
Después trabajan dos mecanismos a la vez, y en eso está la diferencia con el simple «bloqueó la enzima, bajó el colesterol». La rosuvastatina aumenta el número de receptores de LDL en la superficie de las células hepáticas, lo que facilita la captación y el catabolismo de las LDL. A la vez inhibe la producción hepática de lipoproteínas de muy baja densidad. El resultado se compone de dos sumandos: disminuye la cantidad total tanto de LDL como de VLDL.
Indicaciones
Aquí empieza el rasgo del medicamento que la mayoría de las estatinas no tiene: las indicaciones están formuladas por separado para las distintas dosis, y no difieren en matices sino en la edad a partir de la cual el fármaco puede usarse. Las dosis de 5, 10, 20 y 40 mg se dirigen a los adultos y cubren la hipercolesterolemia primaria de tipo IIa y la dislipidemia mixta de tipo IIb, como complemento de la dieta, cuando la propia dieta y otras medidas no farmacológicas —ejercicio físico, reducción de peso— resultan insuficientes. Las dosis de 15 y 30 mg tienen la misma indicación, pero el círculo de pacientes es más amplio: adultos, adolescentes y niños a partir de los seis años, y la hipercolesterolemia primaria incluye aquí expresamente la forma familiar heterocigótica.
Las dos indicaciones restantes son comunes a todas las dosis. La primera es la hipercolesterolemia familiar homocigótica, donde el fármaco complementa la dieta y otros métodos hipolipemiantes como la aféresis de LDL, o se emplea cuando esos métodos no son apropiados. La segunda es la prevención de acontecimientos cardiovasculares mayores en quienes tienen un riesgo alto de sufrir el primero; no funciona por sí sola, sino junto con la corrección de los demás factores de riesgo. La conclusión práctica de esa división es sencilla: las dosis de 15 y 30 mg no existen para ofrecer valores intermedios, sino para los niños y los adolescentes; para los adultos el salto entre 10 y 20 mg basta de sobra.
Posología y forma de administración
La dosis inicial recomendada en la hipercolesterolemia es de 5 o 10 mg por vía oral una vez al día, igual en pacientes que nunca han tomado estatinas y en quienes recibían otros inhibidores de la HMG-CoA reductasa. Al elegirla se tienen en cuenta el colesterol del paciente concreto, su riesgo futuro de enfermedad cardiovascular y el riesgo de reacciones adversas. Si hace falta, la dosis puede subirse a las 4 semanas de tratamiento. En los estudios sobre reducción del riesgo cardiovascular se emplearon 20 mg al día.
La dosis de 40 mg merece una conversación aparte. Las reacciones adversas son más frecuentes con ella que con las dosis menores, de modo que subir hasta el máximo de 40 mg solo se plantea en pacientes con hipercolesterolemia grave del grupo de alto riesgo cardiovascular —ante todo con la forma familiar— en los que no se alcanzó el objetivo con 20 mg. Esos pacientes quedan bajo control rutinario, y se recomienda que el tratamiento con 40 mg lo supervise un especialista. Los demás grupos cambian no tanto la dosis como su valor inicial: a los mayores de 70 años se les recomienda empezar con 5 mg, y con alteración renal moderada y un aclaramiento de creatinina inferior a 60 ml/min también con 5 mg, mientras que en la alteración leve y moderada no hace falta cambiar la dosis en absoluto. En la alteración renal grave el medicamento está contraindicado. Para el hígado la referencia es la escala de Child-Pugh: con 7 puntos o menos la exposición sistémica no aumentaba, con 8–9 puntos sí aumentaba, y en esos pacientes conviene evaluar la función renal; por encima de 9 puntos no hay datos en absoluto. En niños el tratamiento lo dirige un especialista, y por debajo de los 10 años no se recomienda: la experiencia se limita a un número reducido de niños de 8 a 10 años con la forma familiar homocigótica.
Contraindicaciones
La lista general de prohibiciones es esta: hipersensibilidad a la rosuvastatina o a los excipientes; enfermedad hepática activa, incluida una elevación persistente e inexplicada de las aminotransferasas séricas que supere en más de tres veces el límite superior de la normalidad en al menos una de ellas; alteración renal grave con un aclaramiento de creatinina inferior a 30 ml/min; miopatía; tratamiento simultáneo con ciclosporina. Aquí entran también el embarazo, la lactancia y toda mujer en edad fértil que no emplee métodos anticonceptivos eficaces.
Y a continuación viene lo que hace a este medicamento distinto de otras estatinas: la dosis de 40 mg tiene su propia lista de contraindicaciones. Está prohibida en pacientes con factores que predisponen a la miopatía o la rabdomiólisis, y esos factores son ocho: alteración renal moderada con un aclaramiento inferior a 60 ml/min, hipotiroidismo, enfermedades musculares de origen genético en el propio paciente o en su familia, daño muscular tras otro inhibidor de la HMG-CoA reductasa o tras un fibrato, abuso de alcohol, situaciones en las que la concentración del fármaco en sangre pueda aumentar, origen asiático y uso simultáneo de fibratos. El origen asiático no figura ahí por casualidad: los estudios de farmacocinética mostraron en esos pacientes una exposición mayor que en la raza caucásica.
Advertencias y precauciones especiales
Los músculos son el tema central de las advertencias, y el conjunto de factores de riesgo es aquí el mismo que en la lista de la dosis de 40 mg, más la edad por encima de los 70 años. La rosuvastatina, como los demás inhibidores de la HMG-CoA reductasa, puede provocar dolores musculares, miopatía y raramente rabdomiólisis, y la frecuencia de sus reacciones adversas muestra dependencia de la dosis. De ahí la precaución en quienes abusan del alcohol y en quienes tienen enfermedad hepática en su historia.
- riñones: en pacientes con dosis altas, sobre todo con 40 mg, se observó proteinuria transitoria o esporádica, principalmente de origen tubular, detectada con tira reactiva; los datos no mostraron que precediera a una enfermedad renal aguda o progresiva;
- pulmones: en casos raros, con estatinas se ha notificado enfermedad pulmonar intersticial, sobre todo en tratamientos prolongados;
- azúcar en sangre: algunos datos indican que las estatinas elevan la glucosa y que en algunos pacientes con alto riesgo de desarrollar diabetes pueden provocar una hiperglucemia que requiera tratamiento;
- origen asiático: la mayor exposición al fármaco frente a la raza caucásica es el motivo por el que la dosis de 40 mg está contraindicada en esos pacientes.
Vale la pena citar las cifras de la proteinuria, porque muestran bien la dependencia de la dosis. Con dosis de 10–20 mg el paso del resultado de proteína en orina de «ausente» o «indicios» a «++» o más se registró en menos del 1% de los pacientes, y con la dosis de 40 mg en el 3%. Tras 20 mg los cambios fueron menores: de «ausente» o «indicios» a «+». En la mayoría de los casos la proteinuria disminuye o desaparece durante el tratamiento.
Interacción con otros medicamentos
La interacción más estricta se ha llevado a las contraindicaciones: la ciclosporina no se combina con la rosuvastatina en absoluto. Las demás combinaciones no son peligrosas por sí mismas, sino porque elevan la concentración del fármaco en sangre, y eso, como se ve en los apartados anteriores, es el principal factor de riesgo de daño muscular.
| Con qué | Qué ocurre | Qué hacer |
| Ciclosporina | aumento considerable de la exposición a la rosuvastatina | la combinación está contraindicada |
| Fibratos, incluido el gemfibrozilo | aumento del riesgo de miopatía y rabdomiólisis | la dosis de 40 mg con fibratos a la vez está contraindicada |
| Situaciones que elevan la concentración del fármaco en sangre | el riesgo de daño muscular crece junto con la concentración | considerarlo un factor predisponente a la miopatía y no dar 40 mg |
| Otros inhibidores de la HMG-CoA reductasa en la historia | si con ellos ya hubo daño muscular, el riesgo se mantiene también aquí | la dosis de 40 mg está contraindicada |
Aparte queda el hipotiroidismo: no es un medicamento, sino un estado de esa misma lista de factores de riesgo, y conviene detectarlo antes de empezar el tratamiento, no después de que aparezcan los dolores musculares. La lógica general es esta: antes de prescribir, el médico recorre la lista de ocho puntos, y si al menos uno coincide, el techo de dosis para ese paciente es 20 mg.
Embarazo y lactancia
El uso del preparado durante el embarazo y la lactancia está contraindicado, y las pacientes en edad fértil deben emplear métodos anticonceptivos eficaces. El fundamento aquí no es estadístico sino biológico: el colesterol y los demás productos de su transformación son necesarios para el desarrollo normal del feto, de modo que el riesgo esperado del uso de inhibidores de la HMG-CoA reductasa supera el beneficio de tratar a una embarazada.
Los estudios en animales mostraron un efecto dañino sobre la reproducción y, por precaución, se recomienda evitar el medicamento durante el embarazo. Sobre la lactancia se sabe poco: la rosuvastatina pasa a la leche de las ratas lactantes, y no hay datos sobre su paso a la leche de las mujeres que amamantan.
Reacciones adversas
La valoración general es tranquila: las reacciones adversas de la rosuvastatina son casi siempre leves y transitorias, y por su causa abandonaron los ensayos clínicos controlados menos del 4% de los pacientes. La frecuencia muestra, eso sí, dependencia de la dosis, como en los demás inhibidores de la HMG-CoA reductasa.
- frecuentes: cefalea y mareo, estreñimiento, náuseas, dolor abdominal, dolores musculares, debilidad y también diabetes;
- poco frecuentes: prurito, erupción, urticaria;
- raras: trombocitopenia, reacciones de hipersensibilidad hasta el angioedema, aumento de la actividad de las aminotransferasas hepáticas, pancreatitis, miopatía incluida la miositis del ojo, y rabdomiólisis;
- muy raras: del sistema nervioso, polineuropatía y trastornos de la memoria; del hígado, ictericia y su inflamación; además, dolores articulares, sangre en la orina y aumento de las mamas en el varón;
- de frecuencia no conocida: depresión, neuropatía periférica, trastornos del sueño con insomnio y pesadillas, tos y disnea, diarrea, síndrome de Stevens-Johnson, miopatía necrotizante inmunomediada y lesiones tendinosas.
La diabetes ocupa en esa lista un lugar aparte, porque entró en la categoría de las reacciones frecuentes. Es la misma hiperglucemia de la que avisa el apartado de precauciones: las estatinas elevan la glucosa, y en pacientes con alto riesgo de desarrollar diabetes eso puede exigir un tratamiento propio. La conclusión no es «renunciar a la estatina», sino «comprobar el azúcar antes de empezar y vigilarlo después».
Sobredosis
La ficha técnica lo reconoce sin rodeos: no se ha establecido cómo actuar ante una sobredosis de rosuvastatina. Queda el tratamiento sintomático y, si es necesario, el de soporte.
Dos parámetros se controlan obligatoriamente: la función hepática y la actividad de la creatina cinasa, es decir, exactamente los dos órganos diana en torno a los cuales se han construido todas las advertencias. Y una limitación: la hemodiálisis no tiene aplicación en el tratamiento de la sobredosis.
Cómo conseguir la receta de Zahron en línea
La rosuvastatina tiene una lista de ocho factores, cada uno de los cuales cierra el paso a la dosis de 40 mg: los riñones, la tiroides, las enfermedades musculares en la familia, los problemas musculares pasados con estatinas o fibratos, el alcohol, los fibratos actuales, el origen asiático y todo lo que aumente la concentración del fármaco en sangre. El médico recorre esa lista antes de prescribir, no después de las primeras molestias musculares. En e-zdrowie.com usted rellena un cuestionario médico, el médico analiza las respuestas y, si el medicamento es adecuado, emite una receta electrónica: el código llega por mensaje y con él los comprimidos los dispensa cualquier farmacia polaca.
Empiece el cuestionario por los músculos y los riñones: si antes tuvo dolores musculares o debilidad con estatinas o fibratos, si hay enfermedades musculares hereditarias en usted o en sus familiares, cuál es su última creatinina o su aclaramiento. Indique aparte la función tiroidea y cuánto alcohol consume: ambos puntos vienen de esa misma lista. Aporte el perfil lipídico con colesterol total y LDL, la fecha del análisis y la ALT con la AST: con una elevación persistente al triple el medicamento está contraindicado. Comunique sin falta si toma ciclosporina —es una contraindicación directa— y fibratos. Diga cuánto tiempo lleva con la dieta baja en colesterol: el fármaco la complementa, no la sustituye. Las mujeres en edad fértil deben indicar el método anticonceptivo: sin él no se prescribe rosuvastatina.
