Saxenda: composición y forma farmacéutica
Saxenda es una solución para administración subcutánea en una pluma precargada. Un mililitro de solución contiene 6 mg de liraglutida, y una pluma, 18 mg de liraglutida en 3 ml. La liraglutida es un análogo del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1) humano que se obtiene por recombinación del ADN en células de Saccharomyces cerevisiae.
El medicamento se administra únicamente por vía subcutánea: la administración intravenosa e intramuscular es inadmisible. Una dosis contiene menos de 1 mmol de sodio (23 mg), por lo que se considera esencialmente exento de sodio.
Cómo actúa Saxenda
La liraglutida es un análogo acilado del GLP-1 humano cuya secuencia de aminoácidos coincide en un 97% con la de la hormona endógena. Se une al receptor de GLP-1 y lo activa. En condiciones fisiológicas el GLP-1 controla el apetito y la cantidad de comida ingerida, aunque su mecanismo de acción no se conoce por completo.
En los estudios con animales la liraglutida administrada por vía periférica se detectaba en zonas concretas del cerebro responsables del control del apetito: allí la activación de los receptores de GLP-1 reforzaba las señales principales de saciedad y debilitaba las principales señales de hambre, lo que llevaba a una reducción del peso corporal. También hay receptores de GLP-1 en el corazón, los vasos, el sistema inmunitario y los riñones. En los experimentos con ratones con aterosclerosis la liraglutida prevenía el desarrollo de la placa y reducía la inflamación en ella, y además influía favorablemente en los lípidos plasmáticos, pero no reducía el tamaño de una placa ya formada en la aterosclerosis estable.
Indicaciones
En los adultos el medicamento se prescribe junto con una dieta hipocalórica y una mayor actividad física para el control del peso corporal con un índice de masa corporal inicial de 30 kg/m² o superior, es decir, en la obesidad, o de 27 a 30 kg/m² en el sobrepeso acompañado de al menos una enfermedad asociada: una alteración del metabolismo de los hidratos de carbono (prediabetes o diabetes tipo 2), hipertensión arterial, dislipidemia o síndrome de apnea obstructiva del sueño.
En los adolescentes a partir de 12 años el medicamento puede emplearse como complemento de una alimentación saludable y de la actividad física en la obesidad correspondiente a un índice de masa corporal de 30 kg/m² o superior según los puntos de corte internacionales para la edad y el sexo, y con un peso corporal superior a 60 kg. El tratamiento no es indefinido: en los adultos se interrumpe si al cabo de 12 semanas tomando 3 mg al día el peso corporal no ha descendido al menos un 5% respecto al inicial; en los adolescentes el resultado se valora por el índice de masa corporal, y con un descenso menor del 4% en 12 semanas la terapia se revisa.
Método de uso y dosificación
Las inyecciones se ponen una vez al día a cualquier hora, con independencia de las comidas, en la pared abdominal anterior, el muslo o el brazo. El lugar de inyección y la hora pueden cambiarse sin ajustar la dosis, pero es más cómodo elegir aproximadamente la misma hora del día. Se empieza con 0,6 mg al día y la dosis se aumenta en 0,6 mg con un intervalo no menor de una semana hasta alcanzar los 3,0 mg diarios: el aumento gradual es necesario para que el tubo digestivo tenga tiempo de adaptarse. Si durante las dos semanas siguientes a un aumento el medicamento se tolera mal, el médico valora interrumpir el tratamiento. No se recomiendan dosis diarias superiores a 3,0 mg.
| Situación | Qué hacer |
|---|---|
| Se ha olvidado una dosis y han pasado menos de 12 horas | Administrarla lo antes posible |
| Faltan menos de 12 horas para la dosis siguiente | No administrar la dosis olvidada y seguir la pauta habitual; no se pone una dosis doble |
| Edad de 65 años o más | No hace falta ajustar la dosis por la edad; a partir de los 75 años el medicamento no se recomienda |
| Alteración leve y moderada de la función renal (aclaramiento de creatinina de 30 ml/min o superior) | No se requiere ajuste de la dosis |
| Alteración grave de la función renal, incluida la fase terminal | El medicamento no se recomienda |
| Alteración de la función hepática | En la leve y moderada, precaución; en la grave el medicamento no se recomienda |
A los pacientes con diabetes tipo 2 el medicamento no se les prescribe junto con otro agonista de los receptores de GLP-1. Al inicio del tratamiento el médico valora reducir la dosis de insulina o de los agentes que estimulan su secreción, por ejemplo los derivados de la sulfonilurea, para disminuir el riesgo de hipoglucemia; para ello es necesario el autocontrol de la glucemia.
Contraindicaciones
La única contraindicación directa es la hipersensibilidad a la liraglutida o a cualquier excipiente del medicamento.
Aparte se señalan varias situaciones en las que el medicamento no se recomienda: alteraciones graves de la función renal y hepática, insuficiencia cardíaca congestiva de clase IV de la NYHA, edad de 75 años o más, embarazo y lactancia, y el uso simultáneo de otros productos para el control del peso corporal.
Advertencias especiales y precauciones
Los efectos adversos más frecuentes afectan a la digestión, y con ellos se relaciona la mayoría de las precauciones. Se advierte al paciente del riesgo de deshidratación por las náuseas, los vómitos y la diarrea y de la necesidad de reponer líquidos: en quienes recibían agonistas de los receptores de GLP-1 se han descrito signos de deshidratación, alteración de la función renal e insuficiencia renal aguda. En la enfermedad inflamatoria intestinal y en la gastroparesia diabética la experiencia de uso es limitada y el medicamento no se recomienda.
- con los agonistas de los receptores de GLP-1 se observó pancreatitis aguda: ante la sospecha, la liraglutida se retira y, una vez confirmado el diagnóstico, el tratamiento no se reanuda;
- en los estudios de control del peso la colelitiasis y la colecistitis aparecieron con más frecuencia que con placebo; pueden requerir hospitalización y la extirpación de la vesícula, por lo que se explican al paciente sus síntomas característicos;
- en las enfermedades del tiroides se requiere precaución: en los estudios, los pacientes con enfermedades tiroideas previas presentaron reacciones adversas, incluido un aumento de tamaño de la glándula;
- la liraglutida eleva la frecuencia cardíaca, por lo que el pulso se controla con regularidad; ante una aceleración en reposo mantenida y clínicamente significativa el tratamiento se interrumpe;
- en los pacientes con diabetes tipo 2 combinada con insulina o derivados de la sulfonilurea aumenta el riesgo de hipoglucemia, que se reduce disminuyendo la dosis de esos medicamentos;
- el medicamento no sustituye a la insulina: en los pacientes insulinodependientes, con una retirada brusca o una reducción de la dosis de insulina se ha descrito cetoacidosis diabética;
- la eficacia y la seguridad no están establecidas en la obesidad secundaria a trastornos endocrinos o de la conducta alimentaria, ni en quienes toman medicamentos que favorecen el aumento de peso;
- para la trazabilidad de los medicamentos biológicos, en la documentación clínica se anotan el nombre y el número de lote del producto administrado.
Sobre la capacidad de conducir y de manejar maquinaria el medicamento prácticamente no influye; sin embargo, en los tres primeros meses de tratamiento son posibles los mareos, y con ellos no conviene ponerse al volante.
Interacciones medicamentosas
En condiciones in vitro la liraglutida mostró un potencial muy bajo de interacciones farmacocinéticas con las sustancias metabolizadas por el sistema del citocromo P450 y una unión débil a las proteínas plasmáticas. Un pequeño retraso del vaciamiento gástrico podría influir teóricamente en la absorción de los medicamentos tomados por vía oral; sin embargo, en los estudios no se detectó un retraso clínicamente significativo de la absorción y no se requiere ajustar las dosis.
Se requiere precaución con las sustancias poco solubles o de estrecho margen terapéutico, por ejemplo la warfarina. A los pacientes que toman warfarina u otros derivados cumarínicos se les recomienda controlar el INR con más frecuencia al inicio del tratamiento con liraglutida. Además, la diarrea aguda observada en una parte de los pacientes puede por sí misma alterar la absorción de los medicamentos tomados por vía oral. Sobre la exposición total al paracetamol a dosis de 1000 mg la liraglutida no influyó.
Embarazo y lactancia
Los datos sobre el uso de la liraglutida en embarazadas son escasos, y los estudios en animales mostraron una influencia dañina sobre la reproducción; el riesgo para el ser humano se desconoce. Durante el embarazo el medicamento no puede emplearse. Si la mujer planea un embarazo o este ya se ha producido, el tratamiento se interrumpe.
Se desconoce si la liraglutida pasa a la leche materna humana; en los estudios con animales pasaban a la leche pequeñas cantidades de liraglutida y de metabolitos estructuralmente próximos, y en las crías de rata se observó un enlentecimiento del crecimiento durante el tratamiento. Por la falta de experiencia de uso, el medicamento no se emplea durante la lactancia. Sobre la fertilidad, salvo una ligera disminución del número de embriones implantados en los animales, no se detectó una influencia dañina.
Efectos adversos
La seguridad del medicamento se estudió en cinco ensayos doble ciego controlados con placebo con 5813 pacientes con obesidad o sobrepeso y al menos una enfermedad concomitante. Lo más frecuente —en el 67,9% de los participantes— fueron las alteraciones del tubo digestivo.
- muy frecuentes: náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento;
- frecuentes: sequedad de boca, dispepsia, gastritis, reflujo gastroesofágico, dolor en la parte alta del abdomen, aumento de gases, eructos, distensión abdominal;
- frecuentes: hipoglucemia, insomnio, mareo, alteraciones del gusto;
- frecuentes: colelitiasis, reacciones en el lugar de inyección, astenia, cansancio, aumento del nivel de lipasa y de amilasa;
- poco frecuentes: pancreatitis, vaciamiento gástrico enlentecido, colecistitis;
- poco frecuentes: deshidratación, taquicardia, urticaria, malestar general;
- raros: insuficiencia renal aguda y alteración de la función renal;
- raros: reacción anafiláctica.
En los estudios con personas con sobrepeso u obesidad sin diabetes tipo 2 no se registró ninguna hipoglucemia grave que requiriera la ayuda de otras personas: notificaron síntomas de hipoglucemia el 1,6% de quienes recibían el medicamento frente al 1,1% con placebo, y en la mayoría de los casos fueron leves. En los pacientes con diabetes tipo 2 que además tomaban derivados de la sulfonilurea, la hipoglucemia grave apareció en el 0,7%.
Sobredosis
En los ensayos clínicos y tras la comercialización del medicamento se han descrito casos de administración de dosis de hasta 72 mg, 24 veces más que la dosis recomendada para el control del peso. Se observaron náuseas y vómitos marcados, es decir, las manifestaciones esperables de una sobredosis de liraglutida. En ningún caso hubo hipoglucemia grave, y todos los pacientes se recuperaron sin complicaciones.
Ante una sobredosis se aplica un tratamiento de soporte según los síntomas. Se vigila al paciente por si aparecen signos de deshidratación y se controla el nivel de glucosa en sangre.
Cómo obtener una receta de Saxenda en línea
La liraglutida para el control del peso corporal se dispensa con receta: su prescripción exige calcular el índice de masa corporal, valorar las enfermedades concomitantes y enseñar la técnica de las inyecciones subcutáneas.
En la consulta en línea el médico comentará con usted las indicaciones, la pauta de aumento gradual de la dosis y los criterios con los que a las 12 semanas se valora el efecto y, si no hay contraindicaciones, emitirá una receta electrónica: con su código se puede retirar el medicamento en la farmacia.
