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Polfilin® prolongatum - prospecto, precio, modo de empleo y contraindicaciones del medicamento

Polfilin prolongatum — pentoxifilina 400 mg en trastornos del flujo en piernas, ojo, oído y cerebro. Dosis y receta en línea.

sep. 9, 2026

Polfilin® prolongatum: composición y forma farmacéutica

Un comprimido de liberación prolongada contiene 400 mg de pentoxifilina. La forma de liberación prolongada determina la pauta: no de cuatro a seis veces al día, como exigiría un comprimido corriente, sino de dos a tres.

Las normas de administración son breves y las tres son obligatorias. El comprimido se toma entero —no se parte ni se mastica, porque de la integridad de la forma depende la velocidad de liberación—. Se toma después de las comidas. Y se acompaña de una cantidad suficiente de líquido.

Cómo actúa Polfilin® prolongatum

La pentoxifilina es un derivado sintético de la xantina, y ese parentesco explica dos cosas que aparecerán más adelante: la contraindicación en caso de hipersensibilidad a las metilxantinas —cafeína, teofilina, teobromina— y la interacción con la teofilina. El sentido del tratamiento, sin embargo, está en otro sitio: la pentoxifilina y sus metabolitos mejoran el flujo sanguíneo reduciendo la viscosidad de la sangre. En pacientes con alteraciones crónicas de las arterias aumenta así el aporte de sangre a las zonas patológicamente alteradas y mejora la oxigenación de los tejidos.

  • aumenta la elasticidad de los eritrocitos;
  • inhibe la agregación de los eritrocitos;
  • inhibe la agregación plaquetaria potenciando la síntesis de prostaciclina;
  • reduce la concentración de fibrinógeno patológicamente elevada;
  • inhibe la adhesión de los leucocitos al endotelio;
  • disminuye la activación de los leucocitos y el daño endotelial que de ella resulta.

A esto se añaden dos efectos de los que la ficha técnica habla con reservas: una ligera acción vasodilatadora y una ligera acción inotrópica positiva. La palabra «ligera» es aquí esencial. La pentoxifilina no sustituye ni a los vasodilatadores ni a los fármacos que refuerzan el trabajo del corazón: actúa ante todo por la reología, por la facilidad con que la sangre atraviesa los vasos pequeños.

Indicaciones

Las indicaciones son cuatro y todas hablan de lo mismo en órganos distintos: hay flujo, pero no basta. Dos de ellas son grandes y bien conocidas. La claudicación intermitente es el dolor en las piernas al caminar que obliga a detenerse y esperar. Los estados de isquemia cerebral abarcan tanto el periodo posterior a un ictus como los trastornos de la función cerebral de origen vascular, que se manifiestan con falta de concentración, mareo y alteraciones de la memoria.

Las otras dos indicaciones afectan a los órganos de los sentidos, y allí se cuenta por días. En el ojo el medicamento se emplea cuando sufre la circulación en el globo ocular, de forma tanto aguda como crónica, con afectación de la retina y la coroides. En el oído interno, cuando las alteraciones de la circulación perturban su función y la persona oye peor o pierde la audición de golpe. Las cuatro tienen en común que aquí no se trata la enfermedad del vaso, sino sus consecuencias. De ahí el silencio de la ficha técnica sobre los plazos: la duración del tratamiento depende del tipo de enfermedad y la establece el médico de forma individual.

Posología y forma de administración

A los adultos se les da un comprimido de liberación prolongada, es decir 400 mg de pentoxifilina, de 2 a 3 veces al día. En pacientes con trastornos graves de la circulación el efecto del preparado puede acelerarse administrando a la vez pentoxifilina en perfusión intravenosa. La dosis y la duración las fija el médico según la intensidad de los síntomas y la tolerancia al medicamento.

Tres situaciones exigen revisar la dosis. Con la tensión arterial baja o variable puede ser necesario modificar la pauta. Con alteración de la función renal y aclaramiento de creatinina inferior a 30 ml/min la dosis se reduce al 50–70% de la estándar según la tolerancia individual: por ejemplo, 2 comprimidos al día en lugar de 3. Con trastornos graves de la función hepática la reducción es imprescindible. A niños y adolescentes no se les administra: la seguridad y la eficacia en niños no se han establecido hasta la fecha.

Contraindicaciones

Las prohibiciones son siete y se reparten en tres grupos de sentido: por el principio activo, por episodios vasculares recientes y por el sangrado.

  • hipersensibilidad al principio activo o a cualquier excipiente;
  • hipersensibilidad a las metilxantinas: cafeína, teofilina, teobromina;
  • infarto de miocardio recientemente sufrido;
  • ictus cerebral recientemente sufrido;
  • hemorragia de intensidad considerable;
  • enfermedades con alto riesgo de hemorragia;
  • hemorragia retiniana.

El último punto conviene leerlo con atención, porque parece una contradicción: los trastornos de la circulación en la retina son una indicación y la hemorragia retiniana, una contraindicación. No hay tal contradicción. El medicamento ayuda cuando la sangre llega mal a la retina y está prohibido cuando el vaso ya se ha roto allí: todo lo que la pentoxifilina hace con las plaquetas y el fibrinógeno juega en esa situación contra el paciente.

Advertencias y precauciones especiales

La primera regla se refiere a la alergia y no admite demora: ante los primeros síntomas de una reacción anafiláctica o anafilactoide la pentoxifilina se suspende de inmediato y se informa al médico. La segunda se refiere a la tensión. En pacientes con hipotensión o con enfermedad coronaria grave el medicamento se emplea con precaución, porque es posible una hipotensión transitoria capaz, de forma esporádica, de reducir el flujo en las propias arterias coronarias. Por eso en la hipotensión, en la circulación inestable y allí donde bajar la tensión conlleva un riesgo especial —enfermedad coronaria grave o estrechamiento significativo de los vasos que irrigan el cerebro— el tratamiento se inicia con dosis bajas y se aumenta de forma gradual.

Aparte se enumeran los grupos a los que se observa con especial atención. Son los pacientes con alteración de la función renal y con trastornos graves de la función hepática: con aclaramiento de creatinina inferior a 30 ml/min la dosis diaria se reduce para evitar la acumulación del fármaco. Son los pacientes con trastornos graves del ritmo cardíaco, los que han sufrido un infarto y los pacientes con hipotensión. Son todos aquellos con mayor tendencia al sangrado —por ejemplo por trastornos de la coagulación— y todos los que reciben a la vez antagonistas de la vitamina K u otros anticoagulantes. Y, por último, los pacientes que toman antidiabéticos: el efecto hipoglucemiante de la insulina y de los comprimidos puede verse potenciado. Una advertencia más atañe a la vida diaria: la pentoxifilina puede provocar mareo, y este influye en la capacidad de conducir y de manejar máquinas.

Interacción con otros medicamentos

Las interacciones de la pentoxifilina se ordenan mejor no por grupos de fármacos, sino por aquello en lo que terminan: hipoglucemia, hemorragia o acumulación de otra xantina.

Con quéQué ocurreQué hacer
Insulina y antidiabéticos oralesdosis altas de pentoxifilina inyectada potenciaron en casos raros su efecto hipoglucemiante; no se ha demostrado efecto sobre la liberación de insulina tras la administración oralobservar con atención a los pacientes en tratamiento por diabetes
Antihipertensivos y otros fármacos capaces de bajar la tensiónla pentoxifilina potencia su accióntenerlo en cuenta al ajustar las dosis
Antagonistas de la vitamina Kse han registrado casos de potenciación del efecto anticoagulantecontrolar el efecto anticoagulante al iniciar el tratamiento y al cambiar la dosis
Anticoagulantes y antiagregantes, incluida la aspirinaposibles hemorragiasobservación especialmente atenta
Ketorolacoaumenta el riesgo de hemorragia y de alargamiento del tiempo de protrombinano se administran a la vez
Teofilinaen algunos pacientes aumenta la concentración de teofilina en sangre y se intensifican sus efectos indeseadostenerlo en cuenta al administrarlos juntos

La última fila nos devuelve al principio: tanto la pentoxifilina como la teofilina son derivados de la xantina y el organismo las trata de forma parecida. La conclusión práctica es sencilla: si usted toma teofilina por un problema pulmonar, añadir pentoxifilina no es un hecho neutro que pueda omitirse.

Embarazo y lactancia

Las formulaciones son aquí prudentes, y este es el caso en que la prudencia no significa prohibición sino falta de conocimiento. No hay datos suficientes sobre el uso de pentoxifilina en mujeres embarazadas y por eso no se recomienda emplear el producto durante el embarazo.

Con la lactancia la cosa es algo más suave. La pentoxifilina pasa a la leche materna en pequeñas cantidades que no deberían afectar al lactante. Pero también aquí los datos son escasos, de modo que su uso durante la lactancia se limita a los casos especialmente justificados. La diferencia entre ambos párrafos es práctica: el embarazo es un argumento contra la prescripción; la lactancia, un argumento para sopesar si existe una razón suficiente.

Reacciones adversas

Conviene empezar por lo más peligroso, aunque sea a la vez lo más raro. En casos aislados, en los primeros minutos tras la toma, pueden desarrollarse reacciones de hipersensibilidad muy graves: angioedema, broncoespasmo, shock anafiláctico. Precisamente por eso los primeros signos de una reacción alérgica exigen la retirada inmediata.

  • raras: reacciones anafilácticas y anafilactoides, reacciones de hipersensibilidad —prurito, eritema, urticaria con habones y picor—; mareo y cefalea; arritmia y taquicardia;
  • muy raras: trombocitopenia; agitación y trastornos del sueño; síntomas de angina de pecho, que aparecen sobre todo con dosis altas; episodios de sangrado en la piel, las mucosas, el estómago y el intestino; colestasis intrahepática; aumento de la actividad de las enzimas hepáticas, las aminotransferasas y la fosfatasa alcalina;
  • de frecuencia no conocida: meningitis aséptica; sofocos con enrojecimiento facial; descenso de la tensión arterial; molestias digestivas como náuseas, vómitos, flatulencia, sensación de plenitud y diarrea.

Dos puntos de esa lista llevan explicación. La meningitis aséptica se registró sobre todo en pacientes con enfermedades del tejido conjuntivo. Los casos de sangrado —de piel y mucosas— se notificaron en pacientes tratados con pentoxifilina tanto junto con anticoagulantes o antiagregantes como sin ellos; en los casos graves se trata de hemorragia del tubo digestivo, del aparato genitourinario y de zonas del cuerpo con heridas múltiples, incluidas las quirúrgicas, en presencia de factores de riesgo de sangrado. La relación causa-efecto entre el tratamiento con pentoxifilina y la aparición de la hemorragia no se ha establecido, y la trombocitopenia se dio solo en unos pocos casos.

Sobredosis

El cuadro de la sobredosis es reconocible y avanza en escalada: mareo, náuseas, vómitos en poso de café, descenso de la tensión arterial, taquicardia, alteraciones del ritmo cardíaco, enrojecimiento súbito de la cara, convulsiones tónico-clónicas, pérdida de conciencia, fiebre, agitación, ausencia de reflejos. Los vómitos en poso de café son en esa lista un signo de hemorragia gástrica y se relacionan directamente con el modo en que el fármaco actúa sobre la coagulación.

Si la toma se produjo hace relativamente poco, puede practicarse un lavado gástrico o administrarse carbón activado para impedir que siga absorbiéndose la pentoxifilina. El medicamento no tiene antídoto específico. Después se aplica tratamiento sintomático, se mantiene la respiración y la circulación y se controlan los estados convulsivos.

Cómo conseguir la receta de Polfilin® prolongatum en línea

La pentoxifilina tiene un conjunto de prohibiciones poco habitual: tres de las siete contraindicaciones se refieren al sangrado, y otros dos grupos de pacientes del apartado de precauciones son quienes toman anticoagulantes o antiagregantes. La pregunta principal al prescribir no es, por tanto, «¿encaja el fármaco con la indicación?», sino «¿tiene usted un riesgo aumentado de hemorragia?». En e-zdrowie.com usted rellena un cuestionario médico, el médico analiza las respuestas y, si el medicamento es adecuado, emite una receta electrónica: el código llega por mensaje y con él los comprimidos los dispensa cualquier farmacia polaca.

Empiece el cuestionario por la coagulación: enumere todos los fármacos que influyen en ella —warfarina y otros antagonistas de la vitamina K, anticoagulantes, aspirina y otros antiagregantes, ketorolaco— e indique si ha tenido hemorragias y si padece trastornos de la coagulación. Comunique aparte un infarto o un ictus recientes y una hemorragia retiniana: son contraindicaciones directas. Escriba qué tensión tiene y si suele ser baja o inestable, si hay enfermedad coronaria grave o estrechamiento de los vasos cerebrales: de ello depende la dosis inicial. Indique la creatinina o su aclaramiento y las enfermedades del hígado: con un aclaramiento por debajo de 30 ml/min y con trastornos hepáticos graves la dosis se reduce. Y nombre los demás medicamentos, ante todo la insulina y los antidiabéticos orales, la teofilina y los fármacos para la tensión, además de la alergia a la cafeína y a otras metilxantinas.

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