Euthyrox® N 25: composición y forma farmacéutica
Euthyrox® N 25 son comprimidos que contienen 25 microgramos de levotiroxina sódica. Es la dosis más baja de la gama: el medicamento se presenta también en comprimidos de 50, 75, 88, 100, 112, 125, 137, 150, 175 y 200 microgramos.
Este abanico de dosis es necesario para ajustar la dosis a cada persona y arreglárselas con un solo comprimido al día. La dosis de 25 microgramos se emplea sobre todo al inicio del tratamiento y para el ajuste fino de la dosis diaria. Los comprimidos contienen lactosa, por lo que el medicamento no es apto para personas con la rara intolerancia hereditaria a la galactosa, el déficit de lactasa de tipo Lapp y el síndrome de malabsorción de glucosa y galactosa.
Cómo actúa Euthyrox® N 25
La levotiroxina sintética actúa igual que la hormona principal natural que produce la glándula tiroides. En los órganos periféricos se transforma en triyodotironina (T3) y, al igual que la hormona propia, ejerce una acción específica sobre los receptores de T3.
El organismo no distingue la levotiroxina llegada del exterior de la propia. Precisamente por eso el tratamiento sustitutivo en caso de déficit hormonal reproduce la fisiología normal, y un exceso de dosis da un cuadro indistinguible del hipertiroidismo.
Indicaciones
La levotiroxina en dosis de 25 microgramos se prescribe en el tratamiento del bocio no tóxico, para prevenir recidivas tras la extirpación quirúrgica de ese bocio —teniendo en cuenta cuánto tejido tiroideo ha conservado su función después de la operación—, y también como tratamiento sustitutivo del hipotiroidismo y tratamiento supresor en el cáncer de tiroides.
Otra indicación de las dosis bajas es el complemento del tratamiento con antitiroideos en la tirotoxicosis: la levotiroxina se añade a los fármacos antitiroideos cuando se ha alcanzado el estado eutiroideo. Algunas dosis del medicamento se emplean también en las pruebas diagnósticas de supresión de la función tiroidea.
Método de uso y dosificación
Toda la dosis diaria se toma de una vez, por la mañana en ayunas, media hora antes del desayuno, con una pequeña cantidad de líquido, por ejemplo medio vaso de agua. Las cifras que se indican a continuación son solo una orientación general: la dosis diaria individual se determina por los resultados de las pruebas de laboratorio y la valoración clínica. Como en muchos pacientes las concentraciones de T4 y T4 libre están elevadas, un punto de referencia más fiable es la concentración inicial de la hormona tirotropa en suero. El tratamiento se inicia con dosis bajas y se aumentan gradualmente, cada 2–4 semanas, hasta alcanzar la dosis sustitutiva completa.
| Situación | Dosis diaria de levotiroxina sódica |
|---|---|
| Tratamiento del bocio no tóxico | 75–200 microgramos |
| Prevención de la recidiva tras la cirugía por bocio | 75–200 microgramos |
| Tratamiento sustitutivo del hipotiroidismo en adultos | Inicial 25–50 microgramos, de mantenimiento 100–200 microgramos |
| Tratamiento supresor en el cáncer de tiroides | 150–300 microgramos |
| Complemento de los antitiroideos en la tirotoxicosis | 50–100 microgramos |
Inicio prudente y duración del tratamiento
En las personas mayores, en los pacientes con cardiopatía isquémica y en quienes tienen un hipotiroidismo grave o de larga evolución, el tratamiento se inicia con especial prudencia: la dosis de partida puede ser de 12,5 microgramos al día, se aumenta también de 12,5 en 12,5 microgramos y con intervalos amplios —por ejemplo, una vez cada dos semanas—, controlando con frecuencia el nivel de hormonas. A veces hay que detenerse conscientemente en una dosis inferior a la óptima, con la que la TSH no se normaliza del todo. La práctica muestra que a los pacientes con poco peso corporal y un bocio nodular grande les bastan dosis menores. A los recién nacidos y lactantes con hipotiroidismo congénito, en los que es importante corregir rápidamente el déficit, se les dan durante los primeros 3 meses de 10 a 15 microgramos por kilogramo de peso al día, y después la dosis se ajusta individualmente. El tratamiento sustitutivo del hipotiroidismo, el posterior a la extirpación de la glándula y la prevención de la recidiva del bocio suelen ser de por vida; en el bocio no tóxico leve el tratamiento dura de 6 meses a 2 años.
Contraindicaciones
Euthyrox® N 25 no se prescribe en los siguientes casos:
- hipersensibilidad a la levotiroxina o a cualquier excipiente;
- insuficiencia suprarrenal no tratada;
- insuficiencia hipofisaria no tratada;
- tirotoxicosis no tratada;
- infarto de miocardio reciente;
- miocarditis;
- inflamación aguda de todas las capas del corazón (pancarditis).
Advertencias especiales y precauciones
Antes de iniciar el tratamiento con hormonas tiroideas hay que descartar o empezar a tratar la insuficiencia coronaria, la angina de pecho, la aterosclerosis de los vasos, la hipertensión arterial, la insuficiencia hipofisaria y de la corteza suprarrenal, así como la función autónoma de la tiroides. Si se sospecha una función autónoma, antes del tratamiento se realiza una prueba con tiroliberina o una gammagrafía de supresión. En el hipotiroidismo secundario primero se aclara su causa y, si es necesario, se inicia el tratamiento sustitutivo de la insuficiencia suprarrenal compensada.
- en los pacientes con insuficiencia coronaria, insuficiencia cardíaca y taquiarritmias no se puede permitir ni siquiera un ligero hipertiroidismo medicamentoso: el nivel de hormonas se controla con frecuencia;
- si hay riesgo de trastornos psicóticos, el tratamiento se inicia con dosis bajas, se aumenta gradualmente y se observa con atención; si aparecen síntomas psicóticos, se revisa la dosis;
- en las mujeres posmenopáusicas con hipotiroidismo y mayor riesgo de osteoporosis se evitan concentraciones de levotiroxina superiores a las fisiológicas y se controlan cuidadosamente los parámetros de la función tiroidea;
- en la tirotoxicosis la levotiroxina se emplea solo junto con antitiroideos: fuera de esa situación está contraindicada;
- al sustituir un preparado de levotiroxina por otro, la dosis se ajusta según la respuesta clínica y los resultados de los análisis;
- la toma simultánea de orlistat puede provocar hipotiroidismo o empeorar su control: los medicamentos se separan en distintos momentos del día, a veces se cambia la dosis y se controla la función tiroidea;
- los pacientes con diabetes mellitus y los que reciben anticoagulantes necesitan un control aparte, cuyos detalles determina el médico.
No se han realizado estudios específicos sobre la influencia en la capacidad de conducir y de manejar maquinaria. Como la levotiroxina actúa igual que la hormona tiroidea propia, tomada según lo prescrito no cabe esperar tal influencia.
Interacciones medicamentosas
La levotiroxina debilita la acción de los antidiabéticos, por lo que al comienzo del tratamiento se controla a menudo la glucemia y, si es necesario, se cambian las dosis de los antidiabéticos. La acción de los anticoagulantes, en cambio, puede intensificarse: la levotiroxina los desplaza de su unión a las proteínas, y eso aumenta el riesgo de hemorragias, incluidas las del sistema nervioso central y las del tubo digestivo, sobre todo en las personas mayores. Al inicio del tratamiento los parámetros de la coagulación se controlan con regularidad y, si es necesario, se ajusta la dosis del anticoagulante.
La absorción de la levotiroxina la reducen la colestiramina y el colestipol —el medicamento se toma 4–5 horas antes que ellos—, y también los fármacos con aluminio (antiácidos, sucralfato), los preparados de hierro y el carbonato de calcio, que se toman como mínimo 2 horas después de la levotiroxina. Debilitan también su acción los productos que contienen soja, el sevelámero, los inhibidores de la tirosina cinasa (imatinib, sunitinib), la sertralina, la cloroquina con proguanil, los barbitúricos y la carbamazepina como inductores de las enzimas hepáticas. Los salicilatos, el dicumarol, la furosemida a dosis alta (250 mg) y el clofibrato desplazan la levotiroxina de su unión a las proteínas y elevan el nivel de T4 libre. La fenitoína hace lo mismo y además acelera el metabolismo hepático de la hormona. Los inhibidores de la proteasa (ritonavir, indinavir, lopinavir) exigen un control estricto de los parámetros tiroideos. El propiltiouracilo, los glucocorticoides, los betabloqueantes, la amiodarona y los medios de contraste yodados frenan la conversión periférica de T4 en T3, y la amiodarona, por su elevado contenido en yodo, puede provocar tanto hipertiroidismo como hipotiroidismo. En las mujeres que toman anticonceptivos con estrógenos o terapia hormonal sustitutiva en la posmenopausia, la necesidad de levotiroxina puede aumentar.
Embarazo y lactancia
El tratamiento con hormonas tiroideas no se puede interrumpir, sobre todo durante el embarazo y la lactancia; en el embarazo la necesidad del medicamento puede incluso aumentar. La experiencia de uso no ha revelado un efecto teratógeno ni una influencia tóxica sobre el feto con las dosis terapéuticas recomendadas; sin embargo, unas dosis excesivamente altas durante el embarazo pueden repercutir desfavorablemente en el desarrollo del feto y del niño después del nacimiento.
Durante la lactancia la levotiroxina se excreta en la leche materna, pero a dosis terapéuticas sus concentraciones son demasiado bajas para provocar en el niño un hipertiroidismo o una supresión de la secreción de TSH. En el embarazo la levotiroxina no se combina con antitiroideos en el tratamiento de la tirotoxicosis: añadir la hormona obligaría a aumentar la dosis del antitiroideo, y este, a diferencia de la levotiroxina, atraviesa la placenta en cantidades farmacológicamente activas y puede provocar hipotiroidismo en el feto. Por eso la tirotoxicosis de la embarazada se trata solo con antitiroideos. Las pruebas diagnósticas de supresión de la función tiroidea no se realizan durante el embarazo: la administración de sustancias radiactivas está contraindicada.
Efectos adversos
Con un ajuste correcto de la dosis y un control regular de los parámetros clínicos y de laboratorio no deberían aparecer reacciones adversas. Aparecen cuando se supera el umbral individual de tolerancia o cuando la dosis se aumenta demasiado deprisa al inicio del tratamiento, y reproducen el cuadro del hipertiroidismo.
- del corazón: alteraciones del ritmo, incluidas la fibrilación auricular y la extrasístole, taquicardia, palpitaciones, dolores anginosos;
- del sistema nervioso: cefalea, temblor, inquietud motora, insomnio, hipertensión intracraneal benigna;
- de los músculos: debilidad muscular y calambres musculares;
- generales: sofocos, aumento de la temperatura, sudoración excesiva, pérdida de peso;
- del aparato digestivo: vómitos y diarrea;
- del aparato reproductor: alteraciones del ciclo menstrual;
- en caso de hipersensibilidad: reacciones alérgicas, sobre todo cutáneas y del aparato respiratorio, incluido el angioedema.
En esos casos se reduce la dosis diaria o se suspende el medicamento unos días, y una vez desaparecidos los síntomas se reanuda el tratamiento con cautela.
Sobredosis
La sobredosis de levotiroxina provoca un cuadro de hipertiroidismo y puede llevar a una psicosis aguda, sobre todo en pacientes con riesgo de trastornos psicóticos. Un signo fiable de sobredosis es el aumento de la concentración de T3: resulta más informativo que la elevación de la T4 o de la T4 libre. Aparecen síntomas de una marcada aceleración del metabolismo.
Según el grado de la sobredosis, se interrumpe el tratamiento y se realizan pruebas de laboratorio. Las manifestaciones de la intensa acción β-simpaticomimética —taquicardia, inquietud, agitación e hipercinesias— se alivian con betabloqueantes; en una sobredosis masiva puede ayudar la plasmaféresis. En pacientes sensibles, al superarse el umbral individual de tolerancia, se han descrito casos aislados de convulsiones, y con el abuso de levotiroxina durante muchos años, algunos casos de muerte súbita cardíaca.
Cómo obtener una receta de Euthyrox® N 25 en línea
La levotiroxina se dispensa con receta: la dosis se ajusta según los análisis, y cambiarla sin control de la TSH puede acabar tanto en un hipotiroidismo persistente como en un hipertiroidismo medicamentoso.
En la consulta en línea el médico analizará los resultados de los análisis y las enfermedades concomitantes, comentará las normas de la toma en ayunas y la combinación con otros medicamentos y, si no hay contraindicaciones, emitirá una receta electrónica: con su código se puede retirar el medicamento en la farmacia.
