Moviprep: composición y presentación
Moviprep es un polvo en sobres para preparar una solución oral. Un litro de solución lista se obtiene disolviendo en agua el contenido de un sobre A y de un sobre B juntos. La división en dos sobres no es una formalidad: los componentes se mezclan solo en el momento de la preparación, y el «sobre A» por separado del «sobre B» no constituye el medicamento. La solución se prepara con agua y se toma por vía oral; otras vías de administración el preparado no tiene.
La composición se indica en concentraciones de iones por litro de solución lista: sodio 181,6 mmol, de los que se absorben no más de 56,2 mmol, sulfatos 52,8 mmol, cloruros 59,8 mmol, potasio 14,2 mmol, ascorbato 29,8 mmol. El sobre A contiene 0,233 g de aspartamo. Esas cifras no son una curiosidad: de ellas se derivan tres contraindicaciones y la mitad de las advertencias, las relativas al sodio, al potasio y a la fenilalanina, cuya fuente es el aspartamo.
Cómo actúa Moviprep
La toma oral de soluciones electrolíticas a base de macrogol provoca una diarrea moderada y lleva a un vaciado rápido del intestino grueso. La reacción osmótica con efecto laxante la producen tres componentes a la vez: el macrogol 3350, el sulfato de sodio y dosis altas de ácido ascórbico. El macrogol 3350 aumenta además el volumen de las heces, y ese volumen mayor desencadena, por vías neuromusculares, los movimientos del intestino grueso. La consecuencia fisiológica es un tránsito acelerado de las masas fecales reblandecidas por el colon.
La otra mitad del planteamiento son los electrolitos. Los que forman parte del preparado y los que llegan con el líquido adicional bebido deben evitar cambios clínicamente relevantes en las concentraciones de sodio, potasio y agua y, con ello, reducir el riesgo de deshidratación. De ahí la regla que los pacientes incumplen con más frecuencia: la solución lava el intestino pero no sustituye a la bebida habitual, y los líquidos hay que tomarlos además, en la cantidad de siempre.
Indicaciones
La indicación es una sola y está formulada en términos de procedimiento, no de enfermedad: el medicamento se emplea en adultos para limpiar el intestino antes de intervenciones clínicas que requieren un intestino limpio, por ejemplo antes de una exploración endoscópica o radiológica del intestino.
Dicho de otro modo, no es un tratamiento del estreñimiento ni un producto para «limpiar el organismo», sino parte de la preparación para una colonoscopia o para un estudio radiológico. De la calidad de esa preparación depende directamente que el médico vea la mucosa entera: los restos de contenido tapan zonas de la pared y una lesión pequeña puede pasar inadvertida. Por eso la pauta está fijada hora por hora y no se deja al criterio del paciente: una preparación mal hecha significa a menudo repetir la exploración, es decir, repetir todo el procedimiento. A niños y adolescentes menores de 18 años no se les administra: su acción en ese grupo de edad no se ha estudiado.
Modo de empleo y dosificación
Un ciclo de tratamiento para adultos, incluidos los pacientes de edad avanzada, consiste en tomar 2 litros de solución. Se recomienda encarecidamente beber durante el ciclo un litro más de líquidos: puede ser agua, sopas claras y ligeras, zumos de fruta sin pulpa, bebidas sin alcohol, té o café sin leche. Cada litro de solución se prepara con un par de sobres y se bebe a lo largo de 1 o 2 horas. El ciclo se hace en dosis divididas o en dosis única, y el plazo límite para terminar depende de si la intervención se hará con anestesia general.
| Condiciones de la intervención | Pauta | Cuándo terminar |
| Con anestesia general, dosis divididas | 1 l de solución la víspera por la tarde y 1 l a primera hora del día de la intervención | no más tarde de 2 horas antes del inicio |
| Con anestesia general, dosis única | 2 l de solución la víspera por la tarde o 2 l por la mañana del día de la intervención | no más tarde de 2 horas antes del inicio |
| Sin anestesia general, dosis divididas | 1 l de solución la víspera por la tarde y 1 l a primera hora del día de la intervención | no más tarde de 1 hora antes del inicio |
| Sin anestesia general, dosis única | 2 l de solución la víspera por la tarde o 2 l por la mañana del día de la intervención | no más tarde de 1 hora antes del inicio |
El plazo indicado no se refiere solo al medicamento sino también al resto de líquidos claros: su ingesta debe haber terminado igualmente para entonces. Los alimentos sólidos no se toman desde el momento en que empieza la toma del preparado hasta que la intervención acaba. Y un detalle práctico más, incluido directamente en el apartado de dosificación: hay que advertir al paciente de que prevea tiempo suficiente para desplazarse a la sala de colonoscopia. El consejo suena doméstico, pero detrás hay una lógica clara: en el momento de salir el efecto del preparado todavía continúa.
Contraindicaciones
El primer grupo de prohibiciones es mecánico. El preparado no se da a pacientes en quienes se ha comprobado o se sospecha una obstrucción o perforación intestinal o gástrica, trastornos del vaciado gástrico como la gastroparesia, o un íleo. La lógica es evidente: dos litros de volumen deben recorrer el intestino de lado a lado, y si el camino está cerrado el líquido no tiene adónde ir. A este grupo pertenece también el megacolon tóxico, complicación grave de los estados inflamatorios agudos del intestino grueso, incluidas la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa.
El segundo grupo tiene que ver con la composición. La fenilcetonuria es contraindicación por el aspartamo, y el déficit de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa por los ascorbatos. Cierra la lista la hipersensibilidad a los principios activos o a cualquier excipiente. Aparte se señala que el preparado no se emplea en pacientes inconscientes. El motivo no está en el medicamento sino en la forma de tomarlo: dos litros de solución solo puede beberlos alguien capaz de tragar de forma consciente.
Advertencias y precauciones especiales
La diarrea es aquí el efecto esperado y no una complicación, y eso cambia la lectura de todo el apartado: la precaución hace falta allí donde la persona vaya a tolerar mal la pérdida de líquidos en sí. Se nombran los pacientes muy debilitados, en mal estado general, y los pacientes con trastornos clínicos graves: con reflejo faríngeo disminuido o tendencia al atragantamiento y a la regurgitación, con alteraciones de la conciencia, con insuficiencia renal grave y aclaramiento de creatinina por debajo de 30 ml/min, con insuficiencia cardiaca de grado III o IV de la NYHA, con riesgo de arritmia —por ejemplo en la enfermedad cardiovascular o tiroidea—, con deshidratación y con una enfermedad infecciosa grave de curso agudo. La deshidratación debe tratarse antes de administrar el preparado.
A los pacientes con alteración de la conciencia o tendencia al atragantamiento se les vigila con atención durante la toma, sobre todo si la solución se administra por sonda gástrica. Si aparecen signos de arritmia o de cambios en el balance de líquidos y electrolitos —edema, disnea, cansancio creciente, insuficiencia cardiaca— se mide la concentración de electrolitos en plasma, se monitoriza el ECG y se instaura tratamiento. En pacientes debilitados y caquécticos, con insuficiencia renal importante, con arritmia y con riesgo de desequilibrio electrolítico, el médico valora determinar los electrolitos, evaluar la función renal y hacer un ECG antes de emplear el preparado y, si hace falta, también después. Se han recogido notificaciones raras de trastornos graves del ritmo cardiaco, incluida la fibrilación auricular, con el uso de laxantes osmóticos iónicos para preparar el intestino; se dan sobre todo en pacientes con factores de riesgo cardiaco y con alteraciones electrolíticas. Ante una distensión abdominal marcada, dolor u otras reacciones que dificulten la preparación, la toma puede enlentecerse o interrumpirse temporalmente y hay que contactar con el médico. Por último, sobre la composición: los 56,2 mmol de sodio absorbible por litro los tienen en cuenta los pacientes que controlan el sodio de la dieta, los 14,2 mmol de potasio por litro los pacientes con insuficiencia renal o que vigilan el potasio, y el aspartamo como fuente de fenilalanina puede ser perjudicial en la fenilcetonuria. Sobre la capacidad de conducir el preparado no influye.
Interacciones con otros medicamentos
El apartado es breve pero de importancia práctica: durante la hora siguiente a la toma del preparado no deben tomarse medicamentos por vía oral. El motivo es mecánico: sencillamente serán arrastrados fuera del tubo digestivo y no llegarán a absorberse. Afecta sobre todo a los fármacos de margen terapéutico estrecho o de semivida corta: para ellos perder una dosis significa salirse de la concentración que funciona.
La conclusión práctica conviene pensarla de antemano, junto con el médico, porque la preparación ocupa una tarde y una mañana, es decir, cubre al menos dos horas habituales de toma de pastillas. Puede tratarse de antiepilépticos, de preparados para la tiroides, de anticoagulantes y de antidiabéticos, cuya pauta con el ayuno hay que cambiar de todos modos. La decisión la toma el médico que indica la exploración, no el propio paciente.
Embarazo y lactancia
No hay datos sobre el uso del medicamento en embarazadas. La redacción de la ficha es breve: durante el embarazo debe tomarse únicamente cuando el médico lo considere necesario. Lo mismo ocurre con la lactancia: no hay datos y la decisión queda en manos del médico. Sobre el efecto en la fertilidad tampoco existe información.
En la práctica la pregunta no se refiere al preparado sino al motivo de la exploración: la colonoscopia en embarazadas se indica pocas veces y por lo general cuando aplazarla resulta más peligroso que hacerla. Si la exploración se considera necesaria, la preparación se planifica junto con quien lleva el embarazo, pensando aparte la cantidad de líquidos y el control del estado general. La ausencia de datos no equivale a un daño demostrado: significa solo que no se han hecho estudios en ese grupo y que por eso la decisión se toma caso por caso.
Reacciones adversas
Por la naturaleza del propio procedimiento, las reacciones adversas aparecen en la mayoría de los pacientes durante la preparación del intestino, y conviene saberlo de antemano. Lo más frecuente en quienes se preparan para una intervención son náuseas, vómitos, distensión, dolor abdominal, irritación de la zona anal y trastornos del sueño. La consecuencia de la diarrea o de los vómitos puede ser la deshidratación. También son posibles reacciones alérgicas, entre ellas erupción, urticaria, prurito, disnea, angioedema y anafilaxia.
Por frecuencias, la ficha recoge datos de estudios con 825 pacientes y notificaciones posteriores a la comercialización. Muy a menudo aparecen dolor abdominal, náuseas, distensión del abdomen, molestia en la zona anal, malestar general y fiebre. Con frecuencia, vómitos, dispepsia, trastornos del sueño, mareo y dolor de cabeza, escalofríos, sed y hambre. De forma poco frecuente se registran dificultad para tragar, malestar y alteraciones en las pruebas de función hepática. Con frecuencia no conocida se describen flatulencia y náuseas secas, reacciones alérgicas hasta la anafiláctica, manifestaciones cutáneas con angioedema, urticaria, prurito, erupción y eritema, así como alteraciones del equilibrio electrolítico: descenso del dióxido de carbono en sangre, hiper e hipocalcemia, hipofosfatemia, hipopotasemia, hiponatremia y cambios en la concentración de cloruros. Con esa misma frecuencia desconocida se han comunicado elevación transitoria de la tensión arterial, arritmia y palpitaciones, y convulsiones ligadas a una hiponatremia importante.
Sobredosis
Ante una sobredosis accidental importante y la diarrea intensa que provoca, suele bastar el tratamiento conservador: se dan al paciente grandes cantidades de líquido, sobre todo zumos de fruta. En casos raros, cuando la sobredosis ha causado alteraciones metabólicas serias, se recurre a la rehidratación intravenosa.
Conviene fijarse en cómo está construido este apartado: no habla de una intoxicación por la sustancia sino de las consecuencias de una pérdida excesiva de líquidos. Del mismo modo está construido el riesgo principal del uso normal: el problema no lo crea la acción química de la sustancia sino el volumen y la velocidad de lo que ocurre en el intestino. Por eso la recomendación es la misma en ambos casos: beber lo suficiente y no restar importancia a la debilidad creciente, al mareo o a las palpitaciones.
Cómo conseguir la receta de Moviprep en línea
Este preparado no se compra para un tratamiento sino para una fecha señalada: hace falta la víspera de una colonoscopia o de un estudio radiológico del intestino. En e-zdrowie.com la receta se tramita a distancia — cuestionario, análisis de las respuestas por el médico y receta electrónica en forma de código en un mensaje, con el que cualquier farmacia polaca entrega el producto. El formato encaja aquí especialmente bien: la fecha de la prueba se conoce con antelación y dejar la compra para el último día no tiene sentido.
En el cuestionario indica qué exploración se ha programado, para qué día y hora y si se hará con anestesia general: de ello depende si la toma debe terminar una hora o dos antes del inicio. Comunica las enfermedades intestinales, incluidas la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa, las operaciones abdominales previas, los trastornos de la deglución, las enfermedades del corazón, del riñón y de la tiroides, la fenilcetonuria y el déficit de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa. Enumera sin falta los medicamentos que tomas de forma continua: algunos habrá que desplazarlos u omitirlos el día de la preparación, y eso debe decidirlo el médico con antelación, no tú la mañana de la prueba.
